El cuento tiene como inicio en un bar, donde Leonidas, un hombre mayor, se entera que Julian y dos hombres más, iban ir a ver una pelea de el señor Justo y hombre llamado «El Cojo» esa misma noche. Después de que el viejo se ha ido, los demás expresan su miedo de que El Cojo vaya a matar a Justo, entonces Julian regresa a su casa para traer un cuchillo que esconde en un pañuelo.

De vuelta en el bar, todos se ubicaron en la terraza , Julian encuentra a Justo, quien le cuenta como sucedió el DESAFIÓ : En un bar llamado el Carro Hundido Justo encontró a la banda del Cojo que intentó a pelearse con él. Un cura les impidió por lo que concertaron una cita para pelearse la misma noche en un lugar llamado La Balsa. Julian le ofrece su cuchillo a Justo, pero Justo lo rechaza porque prefiere su propio cuchillo.
Luego Justo se encuentra con Julian y los demás amigos, quienes fingen que son convencidos que Justo va a ganar la pelea. Llegado a la Balsa, el grupo da con la banda del Cojo. El Cojo era un monstruo feo y peligroso . Cuando ya se rencontraron , el Cojo pregunta a Julian porque han traído a Leonidas, quien ha venido sin que los demás se hayan enterado de ello. El viejo responde que ha venido a ver la pelea y añade que el mismo no tiene miedo a pelear contra el Cojo. Después de que ambos luchadores han comprobado el cuchillo del otro, empieza la pelea. Leonidas le da una manta a Justo, le aconseja como pelear contra el Cojo y le ordena que se porte «como un hombre». Justo se envuelve la manta alrededor de su brazo para usarla como escudo.

Con mucha habilidad Justo consigue herir al Cojo en su hombro, pero este no muestra ninguna reacción. Los luchadores se aferran uno al otro de la manera que el narrador no puede percibir en la penumbra que sucede, sólo puede oir gritos. En fin, los dos se encuentran tumbados en el suelo. Suponiendo lo peor, Julian se acerca a los dos, cuando de repente el Cojo se pone de pie, tambaleando. Justo también se levanta, poniendo una mano en su cara, que es al parecer dañada. El Cojo ruega a Julian que le diga a Justo que se rinda. Sin embargo, Julian sólo mira a Leonidas, quien tampoco reacciona. Mientras tanto, Justo procura a atacar al Cojo, pero debido a sus heridas el Cojo puede protegerse con facilidad. El Cojo implora a Leoniadas que él le diga a Justo que se rinda. Pero este solamente le exige de callarse y continuar la pelea, sabiendo que Justo ya no puede ganar.

Después de un nuevo intento de Justo a atacar al Cojo, el Cojo mata a su contrincante y se va con su banda. Los amigos le encubren la cara al difunto. Uno de ellos le dice a Leonidas que no llore por su hijo, que ha peleado valiente. Ahí es donde se entera que Leonidas fue el padre de Justo. Luego llevan el cuerpo de su hijo a su casa, donde el viejo no puede entender lo que había ocurrido.